¿Alguna vez te has detenido a pensar qué dice realmente tu perfil de Facebook sobre ti? Te confieso algo: si entro a investigar a un prospecto y solo veo fotos de perritos o logotipos en lugar de su rostro, lo borro de inmediato porque me pregunto qué más está ocultando esa persona. He aprendido que lo que somos habla tan fuerte que no hace falta decir una sola palabra; nuestras redes sociales son el espejo revelador de nuestro plano mental.
A lo largo de mi trayectoria, he visto transformaciones que parecen imposibles: desde una maestra que se negaba a invertir en sí misma y terminó acompañándome a Harvard con una psicología y una imagen totalmente renovadas, hasta una contadora cuyos ingresos crecieron de forma "fantástica" tras entender la máxima de que "como te ven, te tratan". No se trata solo de vanidad; tu imagen incluye tu salud, tus hábitos y esa "factura metabólica" que tu cuerpo cobrará tarde o temprano.
Incluso trabajé de cerca con el famoso Franco Iglesias, quien vendió millones de discos sin entender que su gran secreto era, en realidad, su imagen y carisma espectacular. Tuve que explicárselo con una fórmula especial que hoy quiero revelarte. Si estás listo para dejar de ser un "robot programado", encontrar tu verdadera misión de vida y convertirte en un orador transformacional poderoso, hay una dinámica que cambiará tu visión para siempre.
¿A quién te gustaría parecerte cuando se trata de cerrar un negocio o invertir tu dinero?. La respuesta podría estar en el espejo.